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28 de marzo de 2009

Comó fomentar la lectura a través de la decoración - Infancia - Embarazos Múltiples


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Comó fomentar la lectura a través de la decoración



Que los niños se interesen por los libros desde que son pequeños es algo muy positivo que debemos alentar. Para ello, tan importante como darles ejemplo es crearles una pequeña biblioteca en su habitación, en su espacio de juegos e incluso en un rinconcito de la biblioteca familiar.

En Decoesfera nos sugieren algunas formas de fomentar en los niños el hábito de lectura a través de la decoración. Es decir, hacerles atractivo el espacio de almacenaje de libros y de lectura para que ellos tengan su propio rincón de lectura.

Para comenzar tiene que ser un lugar cómodo, tanto por la tranquilidad que se requiere para concentrarse en la lectura como desde el punto de vista ergonómico. Es su rincón de lectura no puede faltar un sillón confortable, preferiblemente a su medida, o bien puede ser reemplazado por un puf, y debe estar ubicado en un sitio sin ruidos, aislado de distracciones y con luz natural.

A su vez, la distribución de los libros en la biblioteca debe ser atractiva para los pequeños. Seguramente si los libros están amontonados y con las hojas rotas no llamen su atención, en cambio si están colocados en orden de forma que se vean las portadas, será mejor para que los libros les atraigan y mantengan vivo el interés por la lectura.

Así como la visibilidad de los libros, el orden también es importante. Podemos ayudarles a que los ordenen de los más favoritos a los menos, del más al menos largo o según bien según temas para que ellos puedan encontrarlos más fácilmente.

Por más que tengamos poco lugar en la habitación de los peques, la biblioteca es un espacio que no debe faltar. Así como los juguetes los libros tienen que ocupar una parte de su tiempo, por eso si creamos un espacio atractivo ayudaremos a motivar en ellos el gusto por la lectura.

22 de agosto de 2008

8 trucos para generar ideas creativas y divertidas en un cuento


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8 trucos para generar ideas creativas y divertidas en un cuento

Para crear un cuento, como decía en cómo inventar un cuento genial cada día en apenas un minuto, basta con tener un mensaje que contar, unos personajes y una situación. Lo que no conté entonces, es cómo se puede hacer para generar esas circunstancias y personajes, y que sean creativos y divertidos. He aquí algunas ideas para conseguir que la falta de imaginación y creatividad ya no sea una excusa para no inventar un gran cuento:

1.- ASOCIACIONES ILÓGICAS

Busca dos palabras que no tengan afinidad, para que la imaginación se ponga en marcha y busque una relación entre ellas. Coche-rueda no es una asociación ilógica, pero coche-espinacas sí lo es.
¿qué tal un coche que en lugar de gasolina necesita espinacas? Su lucha por conseguir que vendan verduras en las gasolineras prácticamente nos deja el cuento hecho

2.- Y SI FUERA...

Una variante de las asociaciones ilógicas es escoger un personaje al azar y convertirlo en otro objeto. Por ejemplo, un perro que se convierte en calcetín. Seguro que ya estás imaginando al niño de la casa diciendo que el calcetín le hace cosquillas y le da chupetones en los pies.
Como ves, cuanto más ilógicas son las asociaciones, más loco y divertido es el cuento

3.- PALABRAS NUEVAS PARA OBJETOS NUEVOS

A partir de cualquier palabra con un prefijo se puede crear un objeto de propiedades sorprendentes. ¿qué es un “antitomate”? ¿y una “hipercama”, o una “cofarola”? Tratando de buscar sentido a un objeto modificado por un prefijo que aporta su significado propio, la mente otorga características impensables y divertidas al objeto resultantes. Algunos prefijos que se pueden utilizar son “a”, “anti” "des", "bi", "tri", "co”, “hiper”, “multi”, "dis", "semi", "super", "micro", "mini", "maxi", etc.

4.- MÁQUINAS IMPOSIBLES

A los niños les encantan las máquinas que hacen cosas raras más propias de personas. Por ejemplo, imagina que se rompe la máquina especial de dar besos y arropar a los niños antes de dormir, y todos los papás del mundo tienen que volver a aprender a hacerlo ellos mismos, o que la máquina de peinarse un día se levanta muy alegre y peina a mamá y a papá los pelos de punta...

5.- LOS CUENTOS DE SIEMPRE AL REVÉS

Añadiendo pequeñas cosas que cambien el cuento habitual, o cambiando completamente la historia con nuevos personajes y lugares.
¿qué tal si la madrastra de blancanieves no encontrara el espejo? ¿o si en lugar de una madrastra, blancanieves, una manzana y los enanitos, habláramos del entrenador, un niño futbolista, un balón pinchado y los amigos del niño? ¿o cambiando de época y lugar, para que cenicienta pueda dejar de limpiar el metro y tomarse unas soñadas vacaciones en la luna, donde pierde su teléfono móvil?

6.- PERSONAJES PROPUESTOS POR LOS NIÑOS

Al tener definido uno o varios personajes, la mente se fuerza a tener que buscar una historia en la que encajen, de lo que pueden salir cosas muy locas. Además, tu hijo se identificará con el que haya elegido, lo que puedes utilizar para enseñarle a él las cosas que aprenderá su personaje.
¡¡Prepárate a pensar algo con un escenario, una rana y un ciempiés!! Tras la primera sorpresa, terminas viendo sobre el escenario una carrera de ranas montando sobre ciempiés salvajes, ¡a ver quién gana!
Otra variante es que el propio niño participe en la historia. En ese caso, estará muy atento, pero hay que ser muy hábil manejando las cualidades y defectos que se muestren durante la historia.

7.- PELÍCULAS

Las películas son una fuente inacabable de argumentos sorprendentes. Cualquier película o serie que te gustase de niño (ET, Marco, Heidi, La abeja maya...) te dará ideas para contar una bonita historia

8.- PERSONAJES CONOCIDOS CON UN TOQUE DISTINTO

Personajes muy conocidos por los niños, como pueden ser Caillou, Pocoyo, Bob Esponja o todos los de Disney pueden ser muy útiles a la hora de crear un cuento creativo, ya que él los reconoce perfectamente, por lo que cambiando algo de su carácter se conseguirá una gran sorpresa. Por ejemplo, Aladdin podría vivir en la lámpara con el Genio, y estar tan apretados que tendrían que compartirlo todo.

Metamodelos de PNL aplicados a niños que no aceptan órdenes - Infancia - Embarazos Múltiples


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Metamodelos de PNL aplicados a niños que no aceptan órdenes

Todos conocemos el caso de niños pequeños que no aceptan ningún tipo de órdenes, ni siquiera como sugerencias. Habitualmente se les ha considerado niños tercos y respondones, pero no es así. Sin entrar en tecnicismos, hoy vamos a aplicar un concepto de programación neurolingüística (PNL) para explicar este comportamiento, y para encontrar una manera sencilla de afrontarlo con éxito.

Los niños que no aceptan órdenes ni sugerencias no lo hacen por ser tercos ni respondones-aunque lo sean-. Su terquedad sólo la utilizan para mostrarse firmes en sus opiniones iniciales, pero no porque busquen una oposición permanente. El único motivo por el que obran de esta forma es porque tienen lo que se denomina un marco de referencia interno. Para explicar brevemente este concepto, recurriré a la pnl.
La pnl utiliza lo que llama metaprogramas para definir los patrones que guían nuestro comportamiento. Pues bien, uno de esos patrones básicos es el llamado "marco de referencia". En palabras sencillas, clasifica cómo juzgamos el mundo: cuando nuestro marco de referencia es externo, tenemos muy en cuenta lo que otros puedan aportar y su opinión; cuando es interno, la decisión dependerá exclusivamente de nuestro criterio personal, independientemente de lo que puedan opinar otros.
Por tanto, lo que verdaderamente ocurre dentro de un niño con un marco de referencia interno, es que su opinión no va a cambiar en función de lo que le digamos ("mira, hijo, si lo hacen todos los nenes"), o de los efectos que vean en nosotros ("¿no ves cómo mamá se está poniendo muy triste?). Para poder manejar a un niño así, es necesario que él mismo cambie de opinión, así que hay que dirigir los esfuerzos en las explicaciones hacia su propio juicio del problema. Para poder hacer frente a este tipo de situaciones en niños con un fuerte marco de referencia interno, será importante:

1º Lo primero, conocer bien al niño, y saber cómo juzga las cosas y cómo actúa respecto a ellas.

2º A partir de esto, será bastante fácil determinar por qué ha decidido internamente que quiere o no hacer algo

3º Dirigir nuestros esfuerzos a cambiar esa opinión.

4º Finalmente, dejarle la responsabilidad de elegir, para que pueda poner en marcha su marco de decisión. Es importante insistirle en que es una decisión suya, para que se sienta responsable y decida lo que es mejor.

No hay por qué temer, en general, dejar al niño elegir, siempre que lo hagamos de forma controlada, ya que si hemos sabido dirigirnos a sus argumentaciones internas, el niño habrá comprendido nuestros razonamientos y elegirá la opción que le hemos indicado. Además, los niños con un fuerte marco de referencia interno son en general bastante inteligentes y tiene un alto nivel de comprensión de las cosas, ya que ésta es condición indispensable para guiarse por opiniones propias. Esto nos garantiza a un tiempo que el niño entenderá nuestros argumentos (recuerda, siempre dirigidos a su visión del problema), y que sabrá determinar cuál es la mejor opción.

No quiero alargarme, aunque esto daría para mucho. Sólo os aconsejo que tratéis de poner en marcha este tema si, como yo, tenéis algún hijo con un fuerte marco de referencia interno. A mí me resultaba muy complicado tratar con mi hija pequeña, hasta que descubrí que podía aplicar este concepto en el trato con ella y comencé a hacerlo. Desde entonces, aunque requiere un poco de paciencia y diálogo, realmente es mucho más obediente y fácil de tratar que su hermano el dócil y cariñoso...

Problemas de Comportamiento en la Infancia - Infancia - Embarazos Múltiples


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Problemas de comportamiento en la Infancia

EL NIÑO QUE MIENTE

El niño suele mentir como resultado de un sentimiento de frustración.

Hasta los 4 años, el niño suele comportarse con el fin de complacer a los padres; de ahí, que el realizar algo que se sabe no va a gustar, se omite, no se cuenta.

Es alrededor de los 6-7 años, cuando el niño ya tiene conciencia de haber mentido y se siente mal por ello, aunque no se le haya descubierto.

Razones por las que un niño suele mentir:

- por imitar a los adultos: El niño se da cuenta que los adultos mienten cuando les interesa:

- para complacer a alguien

- para no hacerle daño,... Para el niño esto se va a ir convirtiendo en algo natural, que cree poder utilizar a su conveniencia tal y como ha observado en los demás.

- por predisposición en su personalidad: encontraremos diferentes reacciones según el carácter del niño. Si es tímido o si es un niño con muchos miedos, lo que hará será negar las cosas. El niño exaltado, las exagerará. Precisarán diferente trabajo terapéutico:

- al niño tímido se le estimulará más, se hablará con él para que al "conocer" esas cosas que le producen tanto miedo se sienta con más dominio sobre ellas.

- al niño exaltado se le intentará relajar mediante ejercicios de descarga psicomotriz o mediante alguna actividad deportiva; y se atenderá con detalle a sus fantasías, haciéndole ver que no son más que eso o que sólo una parte de éstas se ajustan verdaderamente al mundo real.

- para llamar la atención, pues se siente poco atendido: la mentira más frecuente suele ser el inventar una dolencia (se trata de algo diferente a los trastornos psicosomáticos, pues aquí el niño en realidad no sufre enfermedad alguna). Los padres deberán intentar dar al niño el afecto que reclama y dedicarle más tiempo.

- para evitar un castigo: la mayoría de las mentiras vienen producidas por este miedo. Suele responder a unos padres demasiado rígidos y moralizadores, y a un hijo con miedo de perder el amor de éstos. Es conveniente averiguar qué imagen tienen estos hijos de los padres, pues a veces es muy distinta de la que creemos.

- por vanidad o "chulería": generalmente se produce porque el niño quiere agradar a los padres, sabiendo cuánto valoran éstos las apariencias.

- por no tener la capacidad de distinguir entre lo real y lo imaginario: este caso precisa de psicoterapia, ya que este tipo de niños no tienen conciencia de que están mintiendo; significa que está anclado en fases anteriores de su desarrollo o que está perdiendo contacto con la realidad.

De acuerdo a las capacidades evolutivas del niño, es conveniente buscar la manera de enseñarle sobre la honestidad, a identificar lo real de lo imaginado,... y sobre todo, intentar ser un buen ejemplo.

Se felicitará siempre la veracidad de lo explicado, y una vez el niño miente , antes que reñirle, es necesario averiguar los motivos que le han llevado a mentir.

EL NIÑO QUE ROBA

El robo también suele producirse como resultado de un sentimiento de frustración.

Cuando el niño se inicia en esta conducta, fácilmente la convierte en un hábito, pasando de pequeños hurtos en casa a robos cada vez mayores.

Algunas de las causas por las que un niño, al que no le falta nada, roba son:

- por impulso, actúa sin reflexionar: desea un objeto y su egocentrismo no le deja darse cuenta de que deja a otra persona sin ese objeto.

- por culpabilidad (para que le castiguen)

- para tomar protagonismo ante compañeros,...

- para compensar el sentimiento que tiene de carencia afectiva o de abandono

- por agresividad, únicamente para perjudicar al dueño de aquel objeto, aunque despúes dicho objeto sea destruido o regalado.

En cuanto se observen indicios de esta conducta, los padres deben actuar, no deben dejar lo sucedido en algo ignorado. No debe culpabilizarse al niño: "malo" no es el niño, sino la acción de robar que ha realizado. Se hablará sobre lo sucedido, sobre cómo poder reparar el daño realizado y, si es posible, pedir disculpas a la persona afectada.

Según la gravedad o la persistencia de esta conducta se hará precisa la intervención de un psicólogo infantil


EL NIÑO AGRESIVO

Las primeras conductas consideradas realmente como agresivas aparecen entre el 2º y 3er año de vida cuando se siente frustrado por no ver cumplidos sus deseos; entonces, el niño araña, muerde, pega,...

Antes de esta edad, lo que muestra el niño es rabia, mediante pataletas y gritos.

Es a partir de los 4 años, cuando esta agresividad pasa a ser expresada verbalmente.

Esto ocurre en el desarrollo normal de todo niño. Lo que sucede es que algunos continúan mostrándose agresivos, y esto sí que se convierte en una conducta problemática. El grado de agresividad, la edad de aparición, así como su permanencia en el tiempo hará determinar la intervención de un psicólogo infantil que abarque el problema desde su globalidad.

Generalmente, tras este comportamiento hay una baja autoestima, un ser que lucha por autoafirmarse y/o la expresión de un exceso de tensión o angustia que no encuentra otra vía de escape. Para unos, la agresión es una forma de dominar al grupo y para otros es imitar lo que han visto o vivido en casa,...

Para lograr algún cambio en dicho comportamiento, habrá que incidir directamente sobre las causas que lo originan, además de educarle en el control de sí mismo.

Al hablar de agresividad nos referimos tanto a la agresividad física como a la verbal, y tanto a la autoagresividad como a la agresividad contra los demás. Tanto el comportamiento autodestructivo como el de agresividad contra los demás pueden llegar a resultar muy peligrosos; de ahí, que no deben ignorarse, ni se puede esperar a que se resuelvan por sí solos.

AGRESIVIDAD CONTRA LOS DEMAS

Cuando un niño se muestra una conducta agresiva contra los demás, se le apartará del grupo, provocando en él una reflexión, sin reñirle ni culparle, y haciendo que continúe su juego sólo hasta que decida volver a integrarse al grupo con otra actitud más adecuada.

Encontramos en este grupo también a los niños que:

- juegan continuamente con fuego

- dañan a los animales .

Son casos que requieren una rápida intervención, pues están poniendo en peligro su propia vida y la de los demás.

AUTOAGRESIVIDAD (Suicidio, Autolesionarse,...)

- El suicidio es algo poco frecuente en niños menores de 10 años; lo es más en las edades cercanas a la adolescencia.

Signos preocupantes son:

- el mostrarse "especialmente triste"

- perder interés por las cosas que le rodean

- perder el apetito

- alteraciones del sueño (en exceso o en defecto)

- decir cosas negativas sobre sí mismo

- .....

Estos datos deben alertarnos, y hacen necesario buscar las causas (hablando con el propio niño).

La mayoría de los casos requerirán un trabajo más profundo por parte de un especialista infantil, e intervenir de forma rápida mediante un tratamiento.

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